¿Qué es un profesional?
La palabra profesión deriva del latín, de la
preposición pro y con el verbo fateor, que significa
manifestar, declarar, proclamar. De estos vocablos
surgen los sustantivos profesor y profesión. En este
sentido, la profesión tiene como finalidad el bien
común o el interés público; nadie es profesional
para sí mismo, pues toda profesión tiene una
dimensión social de servicio a la comunidad, que se
anticipa a la dimensión individual de la profesión,
la cual es el beneficio particular que se obtiene de
ella. Resulta absurdo buscar el propio beneficio sin
importar el beneficio comunitario, porque lo que
pase en cualquier colectividad siempre afectará
para bien o para mal a todos sus integrantes.
Todas las profesiones implican una ética, puesto que
siempre se relacionan de una forma u otra con otros
seres humanos; unas de manera indirecta, que son las
actividades que tienen que ver con objetos, y otras, de
manera directa con los seres humanos, como son los
casos de educadores, periodistas, psicólogos, médicos,
abogados, contadores, etc. Para estos últimos son más
evidentes las normas éticas de su profesión, puesto
que deben tratar permanentemente con personas en
el transcurso del desempeño de su profesión. La ética
de cada profesión depende del trato y la relación que
cada profesional aplique a los casos concretos que se le
puedan presentar en los ámbitos personal o social.
Hay que reconocer la importancia de la ética en la
profesión y en las actividades del sector público,
colaborando así en el proceso de la formación profesional,y promoviendo el interés por el estudio y la práctica de
los valores éticos que serán de gran utilidad en la vida
como ciudadano y profesional.
La ética del profesional
Los trabajadores profesionales contribuyen al desarrollo
de los seres humanos por medio de su aceptación de los
siguientes principios básicos:
1. Todo ser humano posee un valor único, lo que justifica
la consideración moral hacia cada persona.
2. Cada individuo tiene derecho a la autorrealización,
hasta donde no interfiera con el mismo derecho de los
demás y tiene la obligación de contribuir al bienestar de
la sociedad.
3.Cada sociedad, independientemente de su organización,
debe funcionar de manera que proporcione los máximos
beneficios a todos sus miembros.
4. Los trabajadores profesionales tienen un compromiso
con los principios de la justicia social.
5. Los trabajadores profesionales tienen la responsabilidad
de dedicar sus conocimientos y técnicas, de forma objetiva
y disciplinada, a ayudar a los individuos, grupos,
comunidades y sociedades en su desarrollo y en la
resolución de los conflictos personales y sociales y sus
consecuencias.
6. Los trabajadores profesionales deberán proporcionar
la mejor atención posible a todos aquellos que soliciten
su ayuda y asesoramiento, sin discriminaciones injustas
basadas en diferencias de género, edad, discapacidad,
color, clase social, raza, religión, lengua, creencias
políticas o inclinación sexual.
7. Los trabajadores profesionales respetan los derechos
humanos fundamentales de los individuos y los grupos
reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de las Naciones Unidas y otros acuerdos
internacionales derivados de dicha Declaración.
8. Los trabajadores profesionales tienen en cuenta los
principios de derecho a la intimidad, confidencialidad
y uso responsable de la información, en su trabajo
profesional. Los trabajadores sociales respetan la
confidencialidad justificada, aun en los casos en que
la legislación de su país esté en conflicto con este
derecho.
9. Los trabajadores profesionales deben trabajar en
estrecha colaboración con los clientes y usuarios y en
interés de los mismos, pero prestando el debido respeto
a los intereses de las demás personas involucradas. Se
debe motivar a los clientes y usuarios a que participen
lo más posible y deben ser informados de los riesgos y
posibles ventajas de las propuestas de actuación que se
les ofrezcan.
10. El trabajo es incompatible con el apoyo, directo
o indirecto, a los individuos, grupos, fuerzas políticas
o estructuras de poder que destruyan a otros seres
humanos con el terrorismo, la tortura u otros medios
violentos similares.
Criterios generales de conducta ética
profesional
• Tratar de comprender a cada cliente individual y
su entorno, así como los elementos que afectan su
conducta y el servicio requerido.
• Mantener y defender los valores, conocimientos
y metodología de la profesión, absteniéndose
de cualquier comportamiento que perjudique el
desarrollo de la misma.
• Reconocer las limitaciones profesionales y personales.
• Promover la utilidad, a través de los canales adecuados,
de forma responsable.
• Promover y compartir las oportunidades de
conocimientos, experiencia e ideas con todos los
colegas, profesionales de otras disciplinas y voluntarios,
con el propósito de beneficiarse mutuamente.
• Llamar la atención de los organismos adecuados,
dentro y fuera de la profesión, en los casos de violación
de los principios y criterios éticos profesionales,
asegurándose de que los clientes afectados sean
adecuadamente involucrados.
• Defender a los colegas contra actuaciones injustas.
El papel del profesional
Las profesiones se han hecho esenciales para el
funcionamiento mismo de nuestra sociedad.
principales empresas de la sociedad se conducen a
través de profesionales especialmente formados, tanto
si se trata de defender la nación, como si se tratara de
educar a los niños, diagnosticar y curar la enfermedad,
juzgar y castigar a aquellos que violan las leyes, resolver
conflictos, gestionar la industria y los negocios, diseñar
y construir edificios, o ayudar a aquellos que por una
u otra razón son incapaces de defenderse a sí mismos.
Las principales instituciones, escuelas, hospitales,
organismos gubernamentales, cortes legislativas y
ejércitos constituyen el ruedo para el ejercicio de la
actividad profesional.
La tarea de los profesionales es contribuir al bienestar
social anteponiendo las necesidades de sus clientes a las
propias y manteniéndose responsables ante las normas
de la competencia y la moralidad, ya que ante todo el
profesionista es un proveedor de servicios
Código de la ética profesional. Principios y normas
Un código de ética es un reglamento
elaborado por determinada institución
que puede estar referido a lineamientos
marcos de cualquier entidad nacional o
internacional. Independientemente de
cuál sea el organismo o sector por el cual
se elabora, todos tienen en común dar a
conocer cuál es el rol que cada trabajador deberá desempeñar frente a la sociedad y hacerlo cumplir de forma justa.
Todo código de ética está estructurado
por Principios éticos y Normas éticas. No
es objetivo en este artículo, indicar o
realizar una descripción detallada sobre
los aspectos a tenerse en cuenta sobre
determinado Código de Ética pero sí resaltar lo que es usual en todos ellos.
a. Principios éticos
Los principios son las señales que
indican la conducción correcta del
actuar y que deberán estar acordes
con la moral referida a tal modo u
otra forma que no es aplicada a determinada (s) situación (es) concreta
(s), sino en todo espacio y momento
dado que finalmente es discernida
para cada caso en lo particular. Los
principios éticos están referidos a la
beneficencia, autonomía y equidad.
• Beneficencia: hacer el bien.
Este principio indica el imperativo de hacer el bien a todos. Se
pueden identificar tres niveles
de obligatoriedad: nivel básico
(debe hacer el bien al menos no
causando mal. Se refiere a todo
ser humano y con más razón a
un profesional. Cuando alguien
recurre a un profesional tiene
el derecho a exigirle que por lo
menos no debe ser perjudicado
por su actuar. Nivel profesional
(debe hacer el bien ayudando a
solucionar determinadas necesidades humanas) El profesional
responde a un requerimiento
particular con los conocimientos que le ha dado la sociedad.
Nivel universal (debe hacer el
bien a toda la persona: Se refiere
a la totalidad de la persona esto
es su conciencia, su autonomía
y su comunitariedad).
• Autonomía: es la capacidad del
sujeto de gobernarse por una
norma que él mismo acepta
como tal sin coerción externa.
Esta aptitud esencial del ser humano es la raíz del derecho a ser
respetado en las decisiones que
una persona toma sobre sí misma sin perjudicar a otros.
• Equidad: se refiere al principio
general de justicia aplicado a las
relaciones interpersonales. Asimismo, establece que partiendo
de una sociedad no corrompida, compuesta por seres iguales,
maduros y autónomos, estos
integrantes estructurarían dicha
sociedad sobre bases racionales
estableciendo que los criterios o
bienes primarios accesibles para
todos estén compuestos por libertades básicas como conciencia y pensamiento, con libertad de movimiento, de elegir
ocupación, poseer como base
la igualdad de diversas oportunidades, tener posibilidad de
ejercer tareas de responsabilidad
de acuerdo con las capacidades de gobierno y autogobierno, así
como también la posibilidad de
poseer renta y riqueza, además
de tenerse respeto a sí mismo
como persona.
b. Normas éticas
Reglas que se deben seguir o las que
se deban ajustar a las conductas, tareas y actividades. Las normas éticas
establecen las acciones que permiten llegar hacia los valores éticos y
fundamentalmente, son la confidencialidad, veracidad y fidelidad.
• Confidencialidad: todo lo que
se observe u oyera, deberá quedar reservado por otra u otras
personas.
• Veracidad: no mentir como
acto tácito de interrelación con
las demás personas.
• Fidelidad: ser leal al saber y entendimiento.
•
Existen muchos adjetivos, que indistintamente, se relacionan con los principios y las
normas donde en más de un código de ética
se reflejan y entre ellos, se pueden mencionar
los siguientes:
• Respeto por los derechos y la integridad de las personas
• Competencia
• Compromiso profesional y científico
• Integridad
• Independencia
• Responsabilidad social
• Confidencialidad
• Objetividad
• Aplicabilidad y límite de acción del
código
• Respeto hacia y por los otros
• Interferencias personales en el ejercicio profesional
• Honestidad y sinceridad
• Secreto profesional
• Respeto a la libre elección
• Respeto por la autonomía
• Término de la relación profesional
Los valores del sector público
Actualmente cobra mayor importancia el tema de la
ética, la moral y los valores en el servicio público.
Hay una responsabilidad directa en la gestión de los
asuntos públicos, que cabe exigir a los gobiernos, así
como a las empresas.
La corrupción, en sus nuevas y
cambiantes formas de expresión, es, además de un
delito, un modo de desorganización de la sociedad, a la
que se unen los fenómenos éticos y morales inherentes
al desarrollo de la ciencia y la tecnología.
En la práctica vigente muchos países han adoptado
leyes, códigos y otros instrumentos legales que regulan
el actuar ético de los ciudadanos que ocupan cargos
públicos y de las empresas; en otros, se han creado
instituciones, oficinas, comités y diferentes órganos
oficiales para enfrentar la lucha contra la corrupción y
las irregularidades administrativas.
Tal es el caso de los códigos de ética que buscan
autorregular la actividad de los servidores públicos, en
este sentido, como expresa José María Ortiz Ibarz 3
en
su libro La hora de la ética empresarial, la adopción y
aceptación de un código de ética es algo más que una
declaración de buenas intenciones, ya que introduce en
una perspectiva moral diferente; representa contenidos
objetivos fijos, generalmente admitidos, no negociables,
gracias a los cuales la actuación éticamente correcta es
socialmente reconocida y premiada, tanto en el ámbito
individual, como en el empresarial y público.
Actualmente en la esfera pública y en el mundo
empresarial moderno, el tema de la responsabilidad
social de los gobiernos y de los funcionarios públicos, así
como de las empresas y de los empresarios, los asuntos
referidos a la corrupción y los delitos de carácter ético
adquieren una mayor relevancia, por cuanto se trata de
preservar lo más preciado que posee el hombre, que es
la vida.
Todo esto está estrechamente relacionado con
temas tales como la ética, la moral y los valores.
La ética pública y la empresarial es hoy objeto de estudio,
de investigación y de regulaciones por gobiernos,
empresarios, empleados, organizaciones sociales, líderes
políticos, teóricos y otros muchos interesados en esta
esfera.
Fundamentos de una ética de trabajo
¿Qué es la competencia profesional?
Competencias
Son comportamientos que algunas personas dominan mejor que otras, lo que las hace eficaces en una
situación determinada. Son un conjunto de conductas tipo y procedimientos (razonamientos) que se
pueden poner en práctica sin nuevo aprendizaje.
Las competencias son consecuencia de la experiencia, y
constituyen saberes articulados, integrados entre ellos y
de alguna manera automatizados.
Competencias profesionales
La competencia profesional es el conjunto de capacidades, actitudes y conocimientos necesarios para
realizar las actividades de trabajo con los niveles
requeridos de calidad y eficacia del empleo.
Así entendida, la competencia es un valor susceptible de ser cuantificado.
Las competencias se pueden clasificar en tres áreas:
1. Conocimientos: los conocimientos teórico-prácticos
y la experiencia adquirida a lo largo de la trayectoria
profesional, necesarios para el desempeño del puesto
de trabajo.
2. Habilidades: capacidades y destrezas genéricas
y específicas, que permiten garantizar el éxito en el
desempeño del puesto de trabajo.
3. Actitudes: características o rasgos de personalidad
de la persona que determinan su correcta actuación en
el puesto de trabajo.
Las competencias profesionales son importantes porque
la producción actual requiere personas capaces de aplicar
los conocimientos en diversos contextos, situaciones
y condiciones de gran variabilidad tecnológica, con la
capacidad de responder a los cambios con creatividad y
disposición para la innovación.